Una vez que tenemos una versión alpha de nuestra web, aplicamos la reingeniería: técnicas de usabilidad y accesibilidad hasta conseguir un producto de máxima calidad.
Tras diseñar y programar la web, nos parece que hemos desarrollado un buen software, pero nuestro sitio no va dirigido a nosotros: ¿responde a las necesidades de nuestros visitantes?
Son ellos quienes nos han de responder a esas preguntas.
Aplicando nuestros conocimientos en ingeniería del software, y elaborando un test de usabilidad hacemos que los visitantes nos cuenten las trabas que encuentran, aquello que consideran deficiente, lo que no les gusta … y depuramos el sitio hasta obtener una versión beta del producto.
Es un concepto ligado a la usabilidad. Se refiere a la facilidad de acceso a un sitio web, independientemente de las capacidades físicas o psicológicas de las personas que la visitan. Se estima que el 10% de la población encuentra algún tipo de "barrera arquitectónica" a la hora de navegar en Internet, ¿vas a dejar escapar al 10% de tus visitantes?
La mala accesibilidad afecta a personas con distintas discapacidades (daltónicos, ciegos, sordo-mudos, paralíticos cerebrales), y a otros grupos de usuarios como aquellos con equipos informáticos antiguos o conexiones muy lentas.
Siempre se puede obtener una web accesible sin perder estética ni funcionalidad.
Cumplimos con los estándares web: